miércoles, 10 de marzo de 2010

Despedida de soltera 3

La protagonista con un disimulo y una cara de ladrillo sin igual consiguió que Sonia que era de otra ciudad se viniese a dormir a mi casa hasta donde nos acercaron en el coche de otra chica. Al bajar a despedirnos consiguió quedarse a solas con con nosotras en mi portal y con una voz susurrante nos dijo que la próxima boda a la que quería ir era la nuestra. y nos abrazó fuerte, a mi acariciándome el culo y a Sonia los pechos.

Por fin solas en el ascensor nos lanzamos la una hacia la otra con verdadera ansia de lengua de boca y sed de saliva. Conseguí que mi mano bajara por dentro de su vaquero y como sospechaba la presencia un mínimo tanga no fue impedimento para que le tocara su bellísimo culo. Solo fueron unos segundos pero muy intensos. Tras la puerta de mi apartamento me acorraló contra la pared y sin darme tiempo a reaccionar bajó el escote de mi top dejando mis pechos a aire, sobre los que se lanzó de inmediato para chuparlos y mordisquearlos. a mi no me hacía falta mucho para empezara suspirar. La situación era muy intensa para las pocas palabras que habíamos cruzado en toda la noche y la sencilla recomendación de una amante compartida.

Su top no tardó en revelarme los dos tesoros que apenas escondía dos cónicos y perfectos senos de color claro con sus durísimos pezones rosados y una areola tan clara que apenas se distinguía de del resto de su piel. Casi sin aliento la conduje a mi dormitorio sin paradas previas y alas mismas sabanas sobre las que había dormido nuestra común amiga unas noches antes, bueno no solo dormido. e pareció de justicia poética iniciar nuestra relación sobre las mismas sábanas con las abundantes corridas de la que nos abandonaba por una polla. Aunque en aquel momento nada de aquello importaba, nada sino nuestra calentura Mis botas quedaron al pie de la cama y tumbándome ella se llevó uno de mis pies a la boca y comenzó a lamer los dedos sin importarle para nada el sudor de toda la noche, me encantó que no fuera remilgada.

Sin separar su larga lengua de mi piel fue subiendo por la pantorrilla y la cara interna del muslo sin dejarme hacer nada a mí salvo suspirar. una eternidad tardó en llegar al borde de mi falda que se había subido justo al ras de mis nalgas dejándola mi muy húmedo tanga al alcance de su ansiosa lengua. allí pude sentir con solo la liviana tela el roce de sus labios en mi vulva. por fin metió la mano por dentro del cuero y consiguió retirar la ligera prenda copia de la que yo había regalado a la novia.

Golosa me preguntó si me había comprado el conjunto entero. y riendo le dije que sí que había comparado dos iguales uno para ella y otro para mi. Sin mas charlas volvió a depositar sus labios sobre los míos y procedió a succionar mi clítoris como si quisiera arrancármelo consiguiendo que me corriera abundantemente en su boca. Un poquitín mas calmada conseguí desnudarla del todo besando sus pies cuando que quité las sandalias y sacando juntas sus braguitas y pantalones. Ella me ayudó a terminar de desnudarme pues estaba hecha un desastre con el top recogido en la cintura y la falda subida hasta el culo. Ella elogió mi bronceado total y tuve que contarle que solía ir a la playa así tal y como estaba en ese momento para ella completamente desnuda.

Me tumbé directamente sobre ella para besar sus hermosos labios y tomar de ellos mi sabor mientras nuestros cuerpos tomaban contacto por primera vez sin el estorbo de la ropa. Mi e pechos sobre los suyos y mis muslos entre los suyos. Ardía en deseos de probar los jugos de su coñito. Me aparté iniciado un terrible esfuerzo de voluntad y le pedí siéntate sobre mi cara, quiero lamerte. arrodillada sobre mis hombros, sus caderas sobre mi cabeza bajó lentamente su coñito sobre mi cara hasta dejar al alcance de mi lengua el tesoro de su vulva. Sacando mi lengua enseguida le hice los honores agarrando sus nalgas con las manos como si las fuera a perder. Incluso abriéndolas y deslizando algunos dedos por el canal entre ellas buscando el ano.

Maniobra que pareció gustarle pues movió la cadera para que continuara mi obra con la lengua. Sin mas problemas pasé lamiendo el perineo buscando el agujerito oscuro y clavando allí la lengua jugando con sus alrededores. Mis dedos no abandonaban su clítoris tocándolo y humedeciéndolo con sus propios jugos. Medio ahogada pues tenia la nariz en el interior de coño cálido. Ahora era ella que gemía y suspiraba agarrándose los pechos y pellizcando los pezones. Volví a por su coñito con la boca justo cuando se corría por ni se la vez y seguí lamiendo su clítoris hasta que lo hizo una segunda y una tercera. se iba con cierto salvajismo que a mí me encantaba como todo lo demás de ella. aunque agotadas por la agitada noche nos tumbamos la una justo a la otra para descansar algo entre mimos y caricias. Alternado ratos de puro sexo salvaje con ternura increíble.

No dejó de masturbarme suavemente mientras nos besábamos de forma dulce y lenta y yo acariciaba sus soberbios senos segura que eso le gustaba. Por fin conseguimos un rato tranquilas y podíamos charlar de forma libre y contarnos lo que estábamos deseando saber de la otra. Comenzando por las relaciones con la novia. Me contó como se habían encontrado en una disco de la ciudad de la costa donde vive Sonia y la novia veranea Podía imaginármela perfectamente vestida muy sexi calentando al personal meneando las caderas y acercarse a su presa la belleza con la que yo ahora compartía mi cama.

Me contó que ese día iba arrebatadora con botas mini de vuelo y que cuando la sacó a bailar y apoyó las manos en su culo confirmó que debajo solo tenia un mínimo tanga y de como terminaron esa noche desnudas haciendo el amor sobre sus ropas tumbadas en la arena húmeda de la marea. Yo tuve que contarle como nos habíamos encontrado en un bar de ambiente en un duro día de invierno como estuvimos hablando y como aunque ella me había confesado su bisexualidad acabamos la noche empañando las ventanillas de mi coche a las afueras de la ciudad. Comparando fechas descubrimos que había estado con las dos a la vez aunque ninguna de las dos relaciones era exclusiva sino amistad con sexo en los dos casos. nos resulto gracioso que en algún caso había dejado los brazos de una para ir a a reunirse con la otra o con su novio después de un viaje en coche. Todo esto sin dejar de acariciarnos tiernamente ni un segundo,

Desnudas como estábamos yo le tocaba los pechos que me fascinaban y ella las caderas o el vientre. seguimos contándonos nuestra vida que ambas eramos lesbianas ahora sin pareja, el trabajo los amigos y la familia. Sabiendo antes de hablar que eramos compatibles de forma perfecta y que la inmediata atracción que habíamos sentido la una por la otra podía llevarnos al amor a compartir la vida y la cama y una bonita boda solo que en esta iba a haber dos novias y muchas damas de honor lesbianas amigas y ex amantes y la única despedida de soltera la íbamos a celebrar a solas con nuestra común amante.

Despedida de soltera 2

De allí fuimos a un bar de copas donde estuvimos bailando y calentando al personal al que un grupo de desenfrenadas femeninas parecía poner cachondo. Conseguí por fin un baile con Sonia tan sensual y desenfrenado como pudimos hacerlo. La diferencia con las demás fue que mientras ellas miraban al tendido nosotras nos miramos a los ojos. Detectando cada una de nosotras algo en los de la otra. O mirábamos a los ojos azules de la novia mientras todos los tíos que había a nuestro alrededor se calentaban sin remedio. Su muslo firme enfundado en el algodón del vaquero entre mis piernas desnudas mis manos sobre la piel de su espalda, deslizando caricias casi imperceptibles únicamente para nosotras, sus antebrazos rodeando mi cuello acariciando mi nuca y la base de mi cabello. sus labios sobre mis hombros dejando allí algún suave beso sobre mi piel.

De camino al siguiente bar la novia pasó sus brazos sobre nuestros hombros desnudos en un descuido de las demás y nos dijo: - se que queréis perderos pero tened un poco de paciencia . os quiero a las dos y se que vais a tener una bonita amistad, bendiciendo con esas palabras todo lo que pudiera surgir entre nosotras. Y para sellarlo nos besó a ambas en los labios, empujándonos con sus brazos nos juntó en el primer beso que nos dimos. Suave y casto en medio del abrazo de las tres. Mirándonos a los ojos en un entendimiento casi total. Parecieron eras mientras nos deslizábamos de bar en bar sin poder acercarme mas de la cuenta al objeto de mis deseos, Dulce tortura de la espera aun mas sabiendo que ella también quería acercarse a mí.


Por fin llegamos al local del striptease. Algunas de nuestras acompañantes ya iban visiblemente afectadas lo que no fue impedimento para pedir una nueva ronda de alcohol de alta graduación a un camarero sin camisa y de músculos hiper desarrollados. El ambiente ya estaba caldeado en la no muy iluminada sala, al poco de estar allí salió al escenario el típico cachas vestido de bombero con cara de salido que correspondía a los piropos y bromas de los diferentes grupos acercándose a ellas. El nuestro no se quedaba atrás y el muchacho perdió el tanga cuando sacó a bailar a nuestra novia.

Ella que para nada se corta le arrimó el culo prieto a la polla morcillona hasta que en cuestión de segundos consiguió ponérsela tiesa. Todas en la sala coreaban y abucheaban tan dedicada actuación Ella mirándonos a Sonia y a mí le besó los pechos al chico y mordisqueó sus pezones lamiéndolos como había hecho miles de veces con los nuestros y dedicándonos así tan bello espectáculo. A la siguiente ronda uno vestido de torero sacó a una cuarentona de otra mesa algo pasada de kilos pero maciza y de muy buen ver. que terminó con unos pechos preciosos al aire cuando el mozo se los magreó a base de bien.

La siguiente actuación fue la de la travesti como novedad una autentica belleza que hasta a mi me hubiera llamado la atención pues ninguna pista daba de su origen masculino. Una autentica hembra de la punta del larguísimo tacón al último cabello perfectamente peinado. Hasta que su minishort no desapareció y de entre las piernas comenzó a salir un pene demasiado pequeño para merecer dignamente ese nombre y que no llegó a ponerse duro en ningún momento de la actuación no me convencí que se trataba de un chico.

Pero la colita rotativa consiguió mantener el ambiente caldeado y el resto de su cuerpo el interés de las dos lesbiana presentes. Por fin había algo en el espectáculo mas de mi gusto. sus contoneos sensuales y los movimientos de los bellos pechos sin duda operados conseguían distraerme solo un poco de las piernas desnudas de la novia pegadas a las mías o de la espalda de Sonia sentada delante de mí. Con la actuación de otros dos chicos terminó aquella tortura y por fin pudimos dirigirnos a los coches.

Despedida de soltera 1

Fue en una despedida de soltera a la que me invitaron de rebote. Yo era amiga de la novia pero al resto no las conocía de nada. La noche anterior ya nos habíamos despedido de su soltería como se debe: pasando juntas un buen rato desnudas en la que iba a ser su cama de matrimonio.

Así que me dijo por qué no vienes, lo pasaras bien. Estaba organizada de lo mas típico, cena en un reservado con diversos juguetes imitando con mayor o menor fortuna el órgano sexual masculino, luego unas copas donde se suponía que tal grupo de salidas sacarían los colores a mas de uno y el gran final en un striptease de boys con transexual incluido. No era esa mi ideal de diversión pero aparte de reírme de sus tonterías... bueno nunca se sabe.

Así que me dirigí al restaurante vestida con uno de mis mejores atuendos de guerra, botas altas de fino tacón, minifalda de cuero muy cortita, top palabra de honor, una gargantilla de plata como único adorno y la melena lisa suelta. Una altura respetable, mis muslos ahusados, el vientre plano y un culito respingón, unos pechos que aunque no sobresalen demasiado del tamaño medio así oprimidos son capaces de llamar la atención la piel de nudista integral bien bronceada y una cara con cierta personalidad no suelen dejar indiferentes.

Tras las presentaciones y los besos de rigor ninguna de ellas me llamó especialmente la atención ademas de que todas ellas eran terriblemente heterosexuales. Bueno excepto la novia que en un vestido blanco como en anticipación del de la boda, de minifalda y escote vertiginoso estaba francamente espectacular. Pero esa era su noche y no podía estropeársela poniéndome cariñosa con ella. Al comienzo de la velada ella consiguió deslizar en mi oído : -Todavía falta gente.

Al principio se repartieron los impresentables, digo imprescindibles, complementos eróticos de esas ocasiones: penes de plástico y objetos similares y se comenzó con las bromas obscenas mas o menos subidas de tono. Menos mal que en ese grupo ninguna sabía del pasado bisexual de la novia, seguro que las bromas hubieran sido mucho mas jugosas. Y por suerte ninguna de ellas sospechaba que yo era lesbiana convencida.

Con la cena ya bien comenzada hizo su aparición en el comedor un verdadero ángel, una belleza próxima a la divinidad que se dirigió derecha a la novia y le dio un par de besos que a mi me pusieron celosa. Todavía no se de cual de las dos. Nos la presentó como Sonia otra amiga desconocida para el resto del grupo como y suponía que como yo algo mas que amiga de la protagonista de esa celebración. Era rubia incluso un poco mas alta que yo guapa como es imposible imaginarse, de piel clara un cuello perfecto sostenido por unos hombros aun mas bonitos. Las puntas de sus pezones se marcaban insolentes en la seda del breve pañuelo que anudado con leves cordones al cuello y la espalda desnudaban esta del todo. Sus vaqueros parecía que le hubieran crecido directamente sobre la piel.

Debí quedármela mirando con tal cara de asombro que la morenita pizpireta que tenía al lado me dio un codazo y me dijo cierra la boca que entran moscas. Cuando llegó mi turno en los dos besos de rigor conseguí sujetar su cintura un segundo mas con manos que debían temblar y pasar las yemas de los dedos sobre la desnuda y suave piel. Recordaré siempre el suave contacto firme de la primera vez que la toqué.

Al final de la cena llegó la hora de los regalos, desde el libro de cómo dominar a un hombre, de lo mas light, a un enorme y realista vibrador que imitaba el miembro gigantesco de un negro testículos incluidos. "por si con tu marido no te basta" fue el comentario que se hizo, y yo se lo metería al marido por su virginal culo. pasando por cosas mas inocuas como mi conjunto de lencería un suje y tanga blancos de fino encaje con liguero y medias a juego perfecto para usarlo el día de la boda, el de Sonia era un body calado negro con terminado en tanga con medias de silicona negras. Como el día y la noche. Había algunas cosas más un camisón de tirantes cortisimo y trasparente. Todo se lo hicimos probar y hacernos un improvisado pase de modelos, que no por no preparado fue tremendamente sexi. Ni que decir tiene que todos esos momentos quedaron reflejados en mi cámara digital. Mientras las demás se fijaban en las prendas Sonia y yo mirábamos el cuerpo de la modelo y lo bien que lucía con las sensuales prendas.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Chat a traves de avatares

Estoy probando un nuevo programa se llama IMVU y es sexi,
te creas un Avatar y no digo nada de la peli, y actiuas con el en un monton de escenarios con gente quelo tiene instalado, chat, movimiento, poses sexis

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Novios - Pura y virgen, aunque...

Novios - Pura y virgen, aunque...



Pura y virgen, aunque desde luego no me han faltado las tentaciones soy morena con el cabello largo y rizado, me llaman guapa aunque para mi gusto tengo la nariz y los labios demasiado finos me gustaría tenerlos mas llenos mas gruesos, mas voluptuosos. Los ojos profundos y negros como la noche, mi cuerpo tiende a delgado, el cuello fino sobre unos hombros quizá un poco huesudos, los pechos firmes, duros prietos de talla pequeña pero que se excitan solos cuando me los acaricio en mis masturbaciones solitarias, el vientre plano con los músculos marcados, soy de caderas mas bien estrechas y nalgas firmes redondeadas y sobresalientes, los muslos largos y delgados, blancos como el mármol y el pubis cubierto por un frondoso vello moreno y rizado se excita solo con pensar en un bello cuerpo masculino y chorrea mojándome las braguitas.

Para cuando tuve mi primera experiencia sexual había procurado informarme, leer sobre el tema, ver algunas películas y revistas. Así que una hermosa tarde de un domingo de primavera decidí que ya era hora de rasgar el himen, de probar el placer del sexo. Como preparación me depilé entera incluido el pubis, sin dejar un solo vello, me excitaba ver mis labios así de expuestos.

Aprovechando un paseo en coche con mi novio, un chico muy guapo con un cuerpo delgado no muy musculoso pero bien definido. Hasta ese día lo único que le había permitido eran los morreos habituales y que me metiera mano, me había dejado acariciar lo pechos, que al ser tan sensibles me habían ya provocado algún orgasmo con él. En agradecimiento yo le había masturbado algunas veces y me encantaba sentir su rabo endurecerse en mi mano, al mas leve roce o ver saltar el esperma de su punta, lo tiene circuncidado y sensible. y aunque nunca lo había tocado con mis labios me moría de ganas de probarlo.

Me había puesto una falda especialmente corta y mis muslos al descubierto sobre el asiento estaban diciendo: -acariciame- el solía poner su mano en mi rodilla cuando conducía pero ese día la aprisionaba entre mis muslos calientes cuando él no la necesitaba para cambiar de marcha. Yo era la que decidía aunque él no tardó en darse cuenta de que algo especial pasaba pero es muy tímido. Logramos encontrar una bella pradera de fina hierba escondida, Allí me cogió por la cintura que el top ajustado dejaba al descubierto y me dio un primer beso como todos los suyos tímido sensual, un roce leve de sus labios sobre los míos. Estaba lanzada, le deseaba con todo el calor de mi coño depilado.

Puse una mano en su culo y sin aproximarlo a mi con la otra le desabroché el cinturón y los pantalones, acaricié su pene por encima del slip, lo tenia bien erecto. Me encanta su reacción ante mí. A mi orden se quitó los pantalones y la camisa y se arrodilló en el suelo ante mí. Metió la cabeza debajo de falda y acariciándome la parte posterior de los muslos hasta las nalgas. El pobre que iba de sorpresa en sorpresa se las encontró desnudas, ese día me había puesto un tanga cosa que nunca hago con falda. Me encanta que me acaricie el culo sus manos fuertes me amasan las nalgas de una forma maravillosa.

Me bajó el tanga deslizándolos por mis piernas hasta sacármelo y comenzó a besarme el coñito que se encontró sin un solo pelo, solo roces suaves, su lengua daba toques rápidos en mis labios expuestos que se abrieron de una forma natural para permitirle besar el clítoris. Su lengua cada vez mas atrevida intentó penetrar la vagina lo mas posible aunque en esa postura era difícil. Pronto sentí primer orgasmo sentía mis jugos resbalar por su barbilla aunque él tenia la lengua muy ocupada y no paraba recorrer con ella mi vulva. Lo puse de pie izándolo de los brazos y mientras lo besaba en la boca sintiendo mi sabor en mi lengua, me sacó la camiseta para poder acariciarme los pechos, suaves masajes como a mi me gustan acariciando los pezones alrededor arañándoos suavemente. Ahí me incliné para quitarle el slip blanco y le hice tumbarse en la hierba, desnudo, me quedé contemplando su belleza unos instantes y me hubiera gustado fotografiarlo así.

Me coloqué entre sus piernas para hacerle la primera mamada de mi vida Luego él me confeso que ya le habían hecho alguna mas, pero era tan tierno que podía perdonárselo. Lamía su tronco o le daba besos con los labios cerrados, acariciaba sus testículos con la punta de la lengua o por fin tras hacérselo desear me metía el glande en la boca apretándolo contra el paladar o iba de arriba abajo apretando los labios alrededor del tronco, no en vano me había informado bien. él tenía que pasárselo tan bien como yo Quería hacerle gozar a base de bien. no paré hasta sentir el semen saltándome a la garganta y saboreandolo con la lengua bebí aquel jugo dionisíaco. Me puse en pie con un a cada lado de su cuerpo y dejandole ver bien el coñito completamente depilado me saqué la falda que me quemaba sobre las caderas, meneandolas en un sugestivo baile sensual para conseguir de nuevo esa dureza que buscaba. Sin tocárselo veía como se enderezaba como una pequeña serpiente reptando sobre su vientre mientras yo le mostraba mi lado mas sensual, acariciándome los pechos o masturbándome cerca de sus ojos. Recorriendo toda mi piel con mis propias manos.

Cuando por fin se puso duro saqué un condón de mi bolso y yo misma se lo coloqué sintiendo como terminaba de endurecerse en mis manos. Incluso le puse un poco de gel lubricante para hacer mi desfloración lo mas indolora posible, sujetando el tronco con una mano me senté encima de su polla con cierta violencia. Quería terminar con ello lo más pronto posible. El dolor fue leve y pasajero, el desgarro del virgo rápido y solo un poco de sangré marcó el asunto, debía tenerlo bien ejercitado por mis masturbaciones. Aun así me quedé quieta sentada unos instantes sobre sus caderas para sentir por fin el ansiado rabo en mi interior, duro palpitando bajo mis propias contracciones. Casi conseguí un orgasmo así, simplemente sintiendo su polla. Pero me puse a moverme rápido, fuerte mis caderas subían y bajaban sin descanso y pronto sentí ese delicioso orgasmo antes presentido. Seguí moviéndome consiguiendo correrme varias veces antes de sentir como se llenaba el preservativo de su semen.

Reclinada sobre su pecho descansamos sin sacármela del coño quería sentir como se ponía blanda dentro de mi. Ella sola se deslizó fuera al perder su consistencia. y al separarme la contemplé cubierta con mis jugos y mi sangre, el condón lleno de su esperma. Todavía conservo ese preservativo como una extraña prueba de la pérdida de la inocencia. Sabía que mi chico podía con más. Si solo con mis manos podía levantársela hasta tres veces seguidas, que no podría hacer con todo mi cuerpo desnudo. Volví a lamérsela volví a sentir cómo se ponía dura esta vez encerrada entre mis labios, acariciada con la lengua y con los dientes que de una forma suave también participaban. La notaba crecer y recuperarse hasta que no me cupo en la boca. Hasta que volví a lamer sus testículos o la punta del circuncidado glande.

Quería perder todas mis virginidades y esa tarde soleada ya había caído la de mi boca y la de mi coñito, solo me quedaba una y también quería perderla con él. Volví a coger el tubo de lubricante y le puse una generosa porción sobre el pene, él no sabía lo que le esperaba, me miraba hacer con los ojos saliendole de las órbitas mientras mis manos lo extendían por el tronco de la punta a los huevos. Luego volviéndome de espaldas para que pudiera contemplarlo a gusto con otra generosa porción en mis dedos me lo extendí por la raja del culo bien abierta, bien expuesta, hasta introducirmelo en el ano, con dos dedos, profundamente como ya lo había practicado a solas en la ducha. El podía contemplar a gusto mi expuesto ano entre las duras y bien abiertas nalgas y un poco mas abajo el coñito abierto que había desflorado y mis manos recorriendolo todo, acariciándolo.

Conocía mis límites y esa tarde estaba dispuesta romperlos todos, lo deseaba dentro de todos mis agujeros Arrodillada en el suelo y con la cara apoyada en la hierba sin sacarme los dedos del ano le pedí -vamos, follamelo- No se hizo mucho de rogar, se coloco tras de mí y lentamente me penetró con su rabo duro. El lubricante colaboraba pero aun así me dolió, Aunque el placer que estaba sintiendo lo compensaba de sobra. Tierno y despacio se movía dentro de mí acostumbrándome despacito a la nueva sensación de tener su rabo duro, caliente y vivo en el ano. Girando la cabeza lo veía con la cara desencajada mientras yo apretaba las nalgas para exprimirle la polla todo lo que podía. pretendía dejarlo seco, rendido a mis pies, mi culo, mi coño, mi boca. Casi me pilla de sorpresa la explosión de placer que estaba sintiendo a pesar de que yo misma me penetraba el ano con frecuencia en la ducha. Sus manos recorrían sin descanso mis nalgas y mi espalda.

Acarciándome sin descanso. Después de dos orgasmos tardaba en correrse pero no le dejé sacármela aunque se estuviera despellejando las rodillas siguió follándome el culo hasta que explotó en él. Se derrumbó encima de mi y yo recibí su peso en mi espalda agradecida del placer que me estaba dando. Rodamos sobre la hierba abrazados. Las rodillas verdes de clorofila y su rabo manchado de casi todos mis jugos. lo contemplaba admirada de su belleza con el cabello revuelto y desnudo y cansado.

Desde luego quería probar con él todo lo que había leído o visto en os vídeos alquilados pero tendría que ser otro día pues no parecía que se le volviera a levantar esa tarde. Pero aún tenía reservado otro juego más. Quería travestirlo verle con mi ropa y yo ponerme la suya. El accedía a todos mis deseos y consintió en ello. Nos costó acomodar sus genitales en el tanga de chica aunque la falda sobre sus caderas le sentaba bien gracias a su delgadez y las piernas largas y los muslos delgados, al top le hacía falta un poco de relleno lo que solucioné ene ese momento
con una pañuelos, para futuras ocasiones ya buscaría algo mas propicio. incluso lo maquillé ligeramente con mi carmín, apenas se reconocía en el retrovisor.

Le hice pasear ante mí para contemplarlo a gusto, incluso caminó de puntillas meneando las caderas pues desde luego fue imposible que se metiera en mis sandalias de tacón. Luego fui yo la que me puse su ropa. Mis pechos se marcaban a través de la fina tela de su camisa dandome un toque andrógino, pero con el cabello recogido podía haber pasado un chico guapo y confuso sobre su sexualidad. Haciéndome pasar por un ardiente amante y el una tímida señorita lo desnudé yo acariciando todo su cuerpo de nuevo, besando sus pechos y mordisqueando sus pezones cuando le saqué el top o lamiendole el ombligo. y lo mismo hice con sus bellas y duras nalgas antes de quitarle mi tanga. A la vez yo me iba arrancando la ropa como el impaciente muchacho de mi papel.

Cuando por fin lo tuve desnudo se tumbó boca abajo entre mis muslos y volviendo poner en acción sus dedos y lengua me acarició el coñito de nuevo y hasta que no me consiguió dos nuevos orgasmos no lo dejé descansar revolviendo su cabello. Ahora estamos casados y hemos añadido a nuestros juegos múltiples variantes yo sigo siendo la calentorra que pretende estar informada de las novedades y aunque él ha perdido parte de su timidez sigue siendo encantador Incluso hemos invitado a unirse a nosotros a algunos amigos y amigas.

martes, 1 de diciembre de 2009

En la carretera

Una carretera solitaria




Una carretera solitaria y un coche con las luces de avería, una figura que hacia señas y yo como un buen samaritano me paré delante del vehículo en problemas casi sin pensarlo. Era verano y la noche era muy calurosa, ni con las ventanillas bajadas podía evitar el sudor en la espalda. El conductor del otro coche era muy joven, unos 18 años, muy guapo y agobiado, le dejé llamar a su familia desde mi móvil y ante la imposibilidad de hacer nada con su vehículo me ofrecí a acercarlo hasta el próximo hotel en la carretera, e incluso a pagar su habitación dinero qué me habrían de reintegrar sus padres. En el motel solo quedaba una habitación y decidimos compartirla y resultó que solo tenía una cama de matrimonio, así que agotados como estábamos nos quedamos en ropa interior para acostarnos.

Él quedó asombrado ante mi tanga, prenda que solo había visto en chicas. Me preguntó si no me molestaba en el culo, si era cómodo. Yo estoy bastante bien, me curro en un gimnasio y me gusta comerme un culito joven y el allí ante mí con su slip blanco, viva imagen de la inocencia, me apetecía, tras responder a sus preguntas y hacer un par de posturitas para que pudiera apreciar las excelencias y lo sugestivo de la prenda. Me lo quité se lo pasé y le dije pruébate lo, Tenia alguno limpio en la bolsa de viaje pero me gustaría verlo con el mío puesto aún húmedo con mi sudor, caliente de mi piel. Y aún mas ver cómo se quitaba su slip, Juan decidido se lo bajó y lo dejó sobre la cama de donde cogió el mío.

Difícil se me hizo en ese momento no lanzarme a por su rabo para metérmelo en la boca pero desnudo como estaba me tumbé encima de las mantas para disfrutar del espectáculo. Sin ningún complejo se lo puso, metió la mano dentro para acomodar su polla y huevos y supongo que sin darse cuenta que detrás tenía un espejo que me daba una preciosa vista de su culo, se abrió las nalgas con las manos para que el cordón se metiera en su raja. A mí que estaba ardiendo de deseo se me estaba empezando a poner dura y abrí las piernas ligeramente dobladas para que él pudiera apreciar el efecto que estaba causando en mí. Le anime a moverse, andar agacharse, y para que pudiera comprobar si le resultaba agradable, dio unos pasos dobló las rodillas, se agachó, se acarició los genitales por encima de la licra. ¿Y bien que te parece? Fantástico, creo que me gusta, me miró con picardía y vio mi polla dura y creo que a ti también. De pronto se puso serio y me dijo que le caía muy bien que era muy simpático pero que a él le gustaban las chicas,

En la situación en que estábamos, la declaración parecía una falsedad pero tenía que permitirle conservar su orgullo. Así que le contesté, mientras me llevaba sus calzoncillos a la nariz para aspirar su aroma de machito que a mí también me gustaban pero que el sexo entre chicos es fantástico, pero que si no quería no teníamos que hacer nada excepto dormir. Me levanté, me acerqué a él y le pregunté por el tanga, metí un dedo entre la tira de la cintura y su muslo, preguntándole si no le iba muy prieto, le acaricié con el dorso de mis dedos un pezón, notando que lo tenia duro y erizado, y él no trató de separarse, su respiración se aceleró. Con el dedo del elástico tiré ligeramente y fui desplazándolo hacia su culo donde enganchó la goma vertical y bajó hasta sus gloriosas nalgas, parecía paralizado y yo me decidí extendí la mano y le agarre el culo acercándolo a mí.

Hasta que nuestros pechos se juntaron y mi pene duro ya rozaba mi tanga bajo el que notaba otra dureza muy similar. Apoyando su cabeza en mi hombro y rindiéndose me dijo: por favor no me penetres. Me separé un poco le cogí la barbilla y deposité un suave beso en sus labios y mirándole a los ojos le prometí no hacerlo, pero a la vez le dije que iba a pasarlo de miedo. Volví a abrazarlo juntándolo a mi cuerpo y besándolo. Esta vez de forma profunda explorando su boca con mi lengua sus dientes y su lengua juguetona se unió a la mía. Acaricié su sudada espalda bajando hacia su culo y cogiendo sus nalgas en mis manos lo apreté a mí. Deslizando mis labios por su cuello hacia su oído le dije: vamos al baño necesitamos una ducha. La bañera era algo sibarítico, una enorme bañera rectangular capaz para tres o cuatro personas cómodamente instaladas. Todo un descubrimiento que me hubiera dado rabia desperdiciar si hubiera estado solo. Afortunadamente la agradable compañía entró en la bañera delante de mí vi como sus piernas fuertes pasaban el borde separando un poco los músculos de los glúteos entre los que aun estaba el elástico de mi tanga.

Mientras el agua resbalaba desde la ducha sobre nuestros cuerpos empezando a llenar la pequeña piscina volví a abrazarlo y besarlo y por fin conseguí agarrar su polla metiendo la mano por dentro de la tela. Él se decidió por fin a tocarme y recorrió mi pecho con sus manos mientras me acariciaba los pezones entre el pulgar y el índice. Le bajé el tanga y se lo quité y por fin nuestras pollas desnudas se unieron duras y triunfantes aplastadas entre nuestros vientres. Me senté y lo senté entre mis piernas dándome la espalda. Le di un suave masaje con el champú librando los hombros y espalda de la tensión acumulada en la noche. Mi polla dura colocada entre sus nalgas se movía sola mientras mis manos enjabonaban y acariciaban dulcemente la suya, besaba sus hombros y nuca y le acariciaba el pecho y los hombros.

Él giró la cabeza hacia mí para decirme que era maravilloso y que estaba disfrutando y para darme su lengua extendida que aproveche para besar y comer. Le dije que se pusiera de pie despacio y fui lamiendo su espalda, besando sus omóplatos, y recorriendo con mi lengua la línea de su columna, bajando por ella hasta su culo separando sus nalgas y lamí su ano mientras le agarraba la hermosa polla y él gemía de placer. Procuraba no masturbarlo fuerte para que se mantuviera duro, pero retrasaba su eyaculación, y la mía, lo más posible. Le hice inclinarse para que todo quedara al alcance de mi golosa boca: culo testículos y hasta el bello rabo que me trague entero mordisqueándolo con suavidad lamiendo su glande o metiéndolo entero en la boca.

Allí en la bañera, lo lamí entero limpio desde los pies y el dedo gordo recorrí sus muslos, con mi lengua volví a comerme su polla y culo, le chupé el ombligo y los pezones, y con el sabor de su rabo aun en la boca volvía besarlo. Le pregunté si lo estaba pasando bien y me respondió que lo estaba volviendo loco. Así que cogiéndolo por los hombros le indiqué que le tocaba el turno a él y como aplicado discípulo, me lamió entero, besó mi cuerpo con auténtica ansia y todo eso sin salir de la piscina.

De ahí pasamos a la cama ya secos pero con ganas de volver a sudar. La verdad es que estaba loco por follármelo pero no quería traicionar su confianza así que decidí olvidarme del tema y como los dos estábamos agotados le propuse un 69 se tumbó boca arriba en la cama yo me coloqué sobre él dejando caer mi polla sobre su boca y atrapando la suya entre mis dientes, aunque desde luego no me había olvidado de su culito que seguía siendo sobado y acariciado y me tiendo uno o dos de mis dedos en el ano a la vez que le decía que hiciera lo mismo conmigo y le daba feroces lamidas a su rabo comiéndolo con la eficacia de un tragasables. Pero el no se quedaba atrás y le gustaba lamer mis huevos peludos o meterse en la boca mi glande lamiendo lo como si de un chupachups se tratara.

El se corrió primero derramando su leche en mi boca amarga como un buen licor desde luego no perdí ni una sola gota y no tarde mucho en ser exprimido del todo y he de decir en su favor que no desperdició ni una gota saboreándolo. Me giré y nos besamos en la boca donde conservábamos el sabor del otro todavía sobre las lenguas y así nos dormimos desnudos en los brazos del otro y sobre las mantas.

Ya por la mañana cual no sería mi sorpresa que me despertó su cabecita juguetona en mis muslos intentando hacerse con mi rabo duro por los sueños de la noche. Así que retomamos nuestros juegos por la mañana disfrutando de nuestros cuerpos acariciándonos suavemente lamiendo nuestras pieles golosas mi lengua volviendo a recorrerlo entero chupando su culito y su ano entrando en él lo más posible con la lengua acostumbrándolo a la idea de la penetración. Luego le dejé hacérmelo a mí y le pedí que me follara con uno de sus dedos, luego con dos, yo estaba muy excitado y al fin le pedí que me penetrara con su duro rabo.

Para ser su primera vez consiguió entrar a la primera suavemente, dulce bien lubricado su rabo por mi saliva y mi culo por la suya y aun así ayudados por un botellín de licor del bar que colaboraba con frecuentes chorritos. Hasta que se corrió en mi interior donde sentí cada trallazo caliente y festejándolo con mi propio orgasmo sobre las sabanas. No quiero imaginar lo que pensaría de nosotros la camarera que no vio salir junto de la habitación cogidos de la mano y dándonos besos en la boca por el pasillo y cuando vio nuestro semen en las sabanas. De allí a mi coche a recoger el suyo y una cariñosa despedida ante el mecánico.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Silvia mi nueva amiga con sorpresa

Nos presentó una amiga común. La había llamado por teléfono para quedar a tomar café y me preguntó si podía llevar a otra amiga. Desde luego por mí no había problema y quedamos en una cafetería agradable y tranquila del centro de la ciudad. Llegué antes que ellas y me senté en una mesa desde la que veía la puerta del local.

Al cabo de un rato, la puntualidad nunca ha sido una señal distintiva en mi amiga, las vi entrar. Inmediatamente me quedé prendado de la dulce belleza de Silvia, entraba detrás de mi amiga pero inmediatamente me olvidé de su presencia, centrándome solo en ella.

Su carita angelical enmarcada en la lisa melena negra, sus dulces ojos castaños, enormes, la fina nariz recta como si un arquitecto genial la hubiera dibujado para una faraonica estatua, los finos labios perfilados con tiralíneas, un blanco cuello digno de un cisne, aristocrático los níveos hombros asomando de un pañuelo de seda anudado al cuello y por detrás de la espalda con fino cordón con un estampado en rojo y negro de dragones orientales apenas podía contener los cónicos pechos, la espalda descubierta por entero no pude apreciarla en ese momento, yo no, pero el resto de lo tíos que había en la cafetería no perdieron detalle, seguro que se fijaron en el firme culito y las redondeadas nalgas. Sus orgullosos senos desafiantes que sin necesidad de sujeción desafiaban la gravedad con sus pezones marcados en la fina suavidad de la seda, el vientre plano desnudo hasta la baja cintura de unos vaqueros tan ajustados que la linea de sus perfectas caderas quedaba perfectamente delineada. Largos muslos ahusados, sus piernas interminables hasta las sandalias de alto tacón que desubrían prácticamente en sus totalidad los cuidados y perfectos pies con las uñas de los dedos lacadas en en mismo rojo sangre de los dragones del estampado de su top.

Cuando mi amiga llegó a la mesa sonriendo no pudo mas que decirme: cierra la boca que se te cae la baba, mientras me besaba en la mejilla. Atónito conseguí cerrar el buzón para pasar a una sonrisa boba mientras nos presentaban. Aún no he conseguido recordar la sarta de insensateces que se me tuvieron que escapar todavía anonadado ante su belleza.

Otro shock me produjo oír su voz profunda, sensual, con un indistinguible tono exótico. Indudablemente se me escaparon algunos detalles pero lo que veía no solo me gustaba sino que me dejaba absorto. Conseguí concentrarme lo suficiente como para enlazar con una conversación si no inteligente si por lo menos suficientemente coherente mientras mi pene a esas alturas completamente duro la deseaba de una forma completamente animal.